By Manuel Segura

UNA RELACIÓN INAPROPIADA

“Amo a mi esposa y siempre le he sido fiel… Con humildad y arrepentimiento, Iris buscó mi perdón. Se declaró la única responsable de sus actos y yo la perdoné. Y lo que es más importante: sé que buscó y recibió el perdón de Dios”. Lo dice un hombre tan abatido cuan lloroso y tembloroso. Habla de una decepción. Acaba de descubrir que su esposa, la que suponía su fiel esposa, le ha engañado con un joven de 19 años. Una confianza rota no sólo entre las cuatro paredes de una alcoba, sino desde los años en que ésta fue su asesora y luego diputada de la Asamblea de Stormont y en el Parlamento de Westminster. La cosa cobra resonancia al saberse que Peter Robinson es el primer ministro de Irlanda del Norte. Y ambos, marido y mujer, militantes del partido unionista del reverendo Ian Paisley.

Groucho Marx dijo una vez que lo que hacía extraños compañeros de cama no era la política, sino el matrimonio. La semejanza de la historia con la de la película El Graduado (1967) y con Mrs. Robinson, la canción de Simon & Garfunkel que le dio banda sonora, ha llevado a muchos a hacer chanzas. Mas Iris Robinson no es el personaje al que daba vida Anne Bancroft ni supongo que su joven amante sea el imberbe que nos trasladaba Dustin Hoffman.

La mujer burladora descartó “ningún significado emocional o duradero” de algo que, confiesa, empezó “de un modo completamente inocente”. El marido humillado, por su parte, echó mano de un término que un burlador de despacho (oval) utilizó una vez para definir una difícilmente explicable actuación: la de una relación inapropiada. Cuestión de matices.

theme by paulstraw.