Todo tiene un precio. La foto del joven Lennon, el disco de Los Beatles, la trompeta, el acordeón, el órgano electrónico… El angelito o el collar son otros objetos que acicalan convenientemente el decorado.
Me llamaron la atención en un escaparate cualquiera, de una ciudad cualquiera, en la costa, donde la gente vive a golpe de impulsos, casi sin conocerse. Pasé, lo vi y lo capté con la cámara. Hace unos días. Apenas eso.
